Economía

Los Veintisiete defienden reducir las obligaciones burocráticas para ganaderos

Entre las medidas que urgen también se incluye una mayor flexibilidad para el uso de drones en la aplicación de pesticidas.

Ep.

Los Estados miembro han acordado este miércoles su posición sobre parte del paquete legislativo de simplificación, con medidas para reducir cargas administrativas en el sector agroalimentario que incluyen menos obligaciones burocráticas para ganaderos y una mayor flexibilidad para el uso de drones en la aplicación de pesticidas.

El texto aprobado por el Consejo servirá ahora de base para las conversaciones con el Parlamento Europeo y mantiene en líneas generales la propuesta presentada por la Comisión Europea para simplificar normas sobre seguridad alimentaria y piensos sin rebajar los estándares europeos en materia sanitaria, medioambiental y de protección animal. Entre las principales medidas, los gobiernos europeos plantean eliminar requisitos de registro relativos a tratamientos medicinales y mortalidad animal que actualmente ya están cubiertos por otras normas comunitarias sobre medicamentos veterinarios y sanidad animal. Además, el texto introduce nuevas excepciones a la prohibición de fumigación aérea para determinados tipos de drones destinados a la aplicación dirigida a pesticidas, al considerar que pueden presentar riesgos equivalentes o incluso inferiores a los de las pulverizaciones terrestres tradicionales. Los Estados miembro podrán asimismo autorizar temporalmente el uso de estos drones antes de que Bruselas adopte la regulación técnica definitiva que establecerá qué modelos podrán utilizarse y bajo qué condiciones. El acuerdo fija además un plazo de 30 meses para que la Comisión y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) elaboren orientaciones sobre la evaluación de riesgos, las condiciones de uso y los tipos de drones autorizados para la pulverización de productos fitosanitarios. Los Veintisiete proponen también derogar dos directivas de 1982 y 1985 sobre materiales plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos, al considerar que esas cuestiones ya están reguladas por legislación europea más reciente.