Extremadura

Extremadura cambia la normativa de control sanitarios de la carne de caza

La Dirección General de Salud Pública refuerza la doble verificación de inspección sanitaria de la carne de caza.

La Junta de Extremadura ha reforzado esta temporada el sistema de control sanitario oficial que garantiza que la carne de caza llegue a los consumidores "con todas las garantías" higiénico sanitarias.

En concreto, la nueva normativa autonómica en materia de control sanitario de piezas de caza, recientemente actualizada por la Dirección General de Salud Pública para "agilizar trámites y reforzar la coordinación" con el sector, ha permitido "mejorar la trazabilidad, unificar criterios y fortalecer de una manera más óptima la inspección sanitaria oficial", donde se realiza una primera inspección en el campo para después completar una segunda en las industrias cárnicas.

Así pues, durante la temporada 2025-2026, en la que la actividad cinegética aumentó un 16,5% respecto a la temporada anterior, los Servicios Veterinarios Oficiales del Servicio Extremeño de Salud (SES) inspeccionaron 52.798 animales abatidos en 1.934 actividades cinegéticas, permitiendo detectar 3.488 piezas que fueron retiradas de la cadena alimentaria por lesiones compatibles con enfermedades de trasmisión al consumidor.

De este modo, gracias al análisis de detección de triquina en canales de caza se han detectado por los servicios veterinarios oficiales 185 casos, que se han retirados antes de entrar en la cadena alimentaria.

Además, el trabajo en campo de los veterinarios oficiales incluye la toma de muestras para la detección de enfermedades como la tuberculosis, la peste porcina africana o aquellas enfermedades de puedan tener origen zoonósico, es decir enfermedades que pueden transmitirse de animales a personas, así como la supervisión de la gestión de subproductos no aptos para consumo humano, tras el acuerdo llevado a cabo con la Dirección General de Agricultura y Ganadería.

Por todo ello, Extremadura se consolida como "referente en seguridad alimentaria aplicada al sector cinegético", según informa el Ejecutivo autonómico en una nota de prensa.

A su vez, con esta actualización de la normativa el Gobierno ha pretendido favorecer el aprovechamiento de la caza, ampliar las vías de comercialización y apoyar a los pequeños cazadores, asegurando las "máximas garantías sanitarias" para los consumidores, ya que es un sector que genera más de 400 millones de euros en Extremadura y que conforman unas 200 empresas.

MATANZAS DOMICILIARIAS

Por otro lado, la campaña de matanzas domiciliarias 2025-2026 comenzó el 1 de noviembre y finaliza el 31 de marzo, también ha contado con una "sólida vigilancia sanitaria", con 1.455 matanzas controladas y 2.805 cerdos sacrificados, que dieron lugar a 170 decomisos parciales por patologías detectadas durante la inspección post mortem.

Este control garantiza que esta tradición, tan arraigada en la región, para consumo familiar, se realice bajo "criterios estrictos de seguridad alimentaria" y de esta forma se eviten enfermedades infecciosas o parasitarias y bienestar animal.

Finalmente, la Junta de Extremadura reafirma su "compromiso" con la protección de la salud pública, prevención de enfermedades, la sostenibilidad del sector cinegético y la valorización del trabajo riguroso de los profesionales veterinarios del SES.