Mérida

La Guardia Civil sorprende a un vecino de Mérida cazando jilgueros con pegamento

Para capturar las aves, impregnó pegamento en varetas, un jilguero muerto y reclamos electrónicos (teléfonos móviles) que emitían sonidos imitando su canto

La Guardia Civil ha instruido diligencias a un vecino de Mérida por un delito contra la fauna, tras ser sorprendido cuando cazaba aves con artes prohibidas.

En concreto, dentro de los dispositivos de servicios en prevención y protección del medio ambiente en las inmediaciones al arroyo Albarregas, dentro del término municipal emeritense, agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Mérida observaron a una persona que intentaba ocultarse ante su presencia.

Así pues, tras su identificación, se inspeccionó la zona, hallando una jaula, varias varetas impregnada con pegamento (liga), reclamos electrónicos (dos teléfonos móviles) que emitían sonidos imitando el canto de jilgueros, así como un espécimen muerto sujeto a una de las ramas, con el objetivo de realizar la función de reclamo visual para atraer a otras aves de su misma especie.

Se trata de una acción que está "totalmente prohibida", no sólo porque se produce un "gran sufrimiento y agonía" al animal capturado, sino también porque el hecho de cazar especies silvestres con artes ilegales, con procedimientos con carácter no selectivo para las especies, y masivo por afectar indiscriminadamente a gran cantidad de aves, son constitutivo de un delito contra la fauna, según informa en una nota de prensa la Guardia Civil.

Al vecino emeritense responsable de la acción ilícita, al cual le constan antecedentes por hechos similares, se le instruyeron diligencias como supuesto autor de un delito contra la fauna y puestas a disposición de la autoridad judicial en Mérida.