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El CdR dispuesto a contribuir a una UE 'más resiliente, más unida y con más esperanza'
Kata Tütto: 'Los líderes locales no deben ser percibidos solamente como ejecutores de políticas, sino que somos una red viva de resiliencia de la UE'.
Ep.
La presidenta de turno del Comité Europeo de las Regiones, la concejala húngara Kata Tütto, ha mostrado la disposición de esta institución a contribuir a una Unión Europea "más resiliente, más unida y con más esperanza".
"Estamos entrando en un periodo en el que la incertidumbre ya no es algo episódico sino estructural. Y en tiempos así, los líderes locales no deben ser percibidos solamente como ejecutores de políticas, sino que somos una red viva de resiliencia de la Unión Europea. Somos un sistema de respaldo, una reserva de democracia, conexión, atención, ambición y confianza", ha dicho.
Tütto ha realizado estas declaraciones tras recoger este lunes el Premio Europeo Carlos V al Comité Europeo de las Regiones de manos de Su Majestad el Rey Felipe VI en el Monasterio San Jerónimo de Yuste, situado en la localidad cacereña de Cuacos de Yuste.
En esta línea, Tütto ha señalado que en la actualidad se pide a los líderes locales que hagan "aún más, que mantengan viva la llama europea, que mantengan vivo el entusiasmo por Europa, que defiendan el proyecto europeo" y, para ella, es el significado "más profundo de este premio".
Así, ha dicho que no solo es un reconocimiento a una institución, sino un reconocimiento de que Europa depende de las personas que se mantienen lo suficientemente cerca de la realidad como para ayudar a mantener unidas a sus comunidades.
RECUERDA QUE LA PAZ "NO ES AUTOMÁTICA"
Kata Tütto ha señalado que quizá no haya "mejor lugar" para reflexionar sobre Europa que el Monasterio de Yuste, ya que es un lugar donde las paredes guardan siglos de memoria europea y donde generaciones buscaron un sentido a través de la tragedia, el conflicto, la reconstrucción y la reconciliación.
Así, ha considerado que es importante que se siga contando la historia de por qué se debe seguir estando juntos, toda vez que la paz "no es automática" sino un "extraordinario logro político, moral y humano" que debe ser defendido por cada generación.
"El mayor logro de la Unión Europea no es que hayamos eliminado los conflictos para siempre, sino que hayamos creado instituciones capaces de contener la agresión humana antes de que pueda volver a amenzar con destruirnos", ha dicho.
Por ello, ha valorado que el Premio Carlos V de este año a través del Comité de las Regiones pone de relieve el liderazgo local, momento en el que ha aprovechado esta atención para recordar el "inmenso e infravalorado potencial" que existe en las ciudades y regiones.
Así, ha apuntado que los líderes locales no solo son administradores y ejecutores de políticas, sino "estabilizadores" en tiempos de incertidumbre, "solucionadores" de problemas sobre el terreno y "constructores de confianza en tiempos de algoritmos".
De este modo, ha recalcado son "reservas importantes de atención, ambición y conexión humana en una época de fragmentación social", por lo que ha hecho un llamamiento a los líderes locales para que comprendan la responsabilidad que asumen, al tiempo que ha reconocido que la UE dispone de un "sistema de respaldo".
ES LA "VOZ" DE LAS CIUDADES Y REGIONES EN LA TOMA DE DECISIONES
La presidenta de turno del Comité Europeo de las Regiones ha puesto en valor que dicha institución es la "voz" de las ciudades y regiones en la toma de decisiones de la UE, ya que conectan las políticas europeas con la realidad sobre el terreno.
Además, ha apuntado que entiende que uno de los puntos fuertes de la Unión Europea es basarse en las realidades locales. "Tememos que si Europa pierde esta conexión, cuando las políticas se sienten distantes y abstractas, cuando las personas se sentirán desconectadas de las decisiones importantes, la Unión se debilitará", ha señalado.
Por ello, ha puesto en valor que en el Comité de las Regiones se dan cita cientos de alcaldes, concejales y políticos regionales de toda Europa procedentes de realidades muy diferentes y que, de vez en cuando, van a Bruselas para conectar los objetivos europeos con la vida cotidiana y también para comparar sus realidades y para comprender si lo que ven "en casa es local o si es sistémico".
"Conectamos mediante nuestras ambiciones y luchas compartidas. Conectamos a líderes y comunidades a través de territorios y familias políticas. Y mediante esta conexión de líder a líder, de comunidad a comunidad, de realidad a realidad, fortalecemos el tejido europeo dentro de la Unión Europea y también más allá de sus fronteras", ha destacado.
En esta línea, Kata Tütto ha señalado que también le gusta llamar a los miembros del Comité de las Regiones "traductores", ya que la fuerza de Europa, ha dicho, no reside en eliminar las diferencias sino en aprender a convivir con ellas.
Así, ha coincidido con el escritor Umberto Eco, quien pensaba que el lenguaje de Europa es la traducción. Así, ha dicho que Europa sobrevive gracias al esfuerzo constante por comprenderse los unos a otros llegando sacrificar una parte de su "verdad absoluta para conectar con la verdad absoluta de otra persona, para encontrar un significado común".
"Es una práctica, una práctica muy importante que implica un sacrificio personal, pero de ahí nacen la comprensión y el significado del otro. Creo que esa práctica es muy importante hoy en día, en un mundo donde los algoritmos premian cada vez más la simplificación, la indignación y el tribalismo emocional", ha apuntado.
CONSENSO Y SOLIDARIDAD
La presidenta del Comité de las Regiones también se ha referido durante su intervención a que en la institución se ha creado un espacio físico para los líderes donde el consenso sigue siendo "algo importante" y donde la "coexistencia, a pesar de las profundas diferencias, sigue siendo algo posible".
También, ha puesto en valor que el Comité de las Regiones busca lo universal en lo local y luego traduce lo universal de nuevo a algo que las personas puedan "sentir, tocar y en lo que puedan confiar".
Así, se da una forma concreta a valores universales como la dignidad, la justicia y la sostenibilidad y se es, "cada vez más, reservas de atención en un aire de distracción".
De la misma manera, se ha referido a la importancia de tener presente la solidaridad, momento en el que ha expuesto que, en las últimas cuatro décadas, España ha construido algo más que infraestructuras con la ayuda de los fondos de cohesión, ya que ha generado "confianza" en las instituciones públicas y, "al fortalecerse, también ha fortalecido a la Unión Europea".
"La solidaridad no es un acto de bondad o de amabilidad, sino el reconocimiento de que en un sistema interconectado el fallo de una parte será el fallo de la otra. Si falla, si fracasa una parte, se debilita el todo, y esto es importante porque Europa ha alcanzado un nivel de interdependencia en el que las crisis ya no son locales. Así, la solidaridad no es un lujo reservado para tiempos de paz, sino una condición indispensable para la paz y la estabilidad", ha planteado.
Por ello, ha señalado que se puede tener objetivos comunes, pero los caminos no son idénticos, por lo que la solidaridad debe significar la capacidad de perseguir objetivos comunes a través de vías diferentes adaptadas al lugar en cuanto a velocidad, secuencia y combinación de políticas a las realidades de cada comunidad.