Tecnología
Extremadura lleva a Málaga su Incubadora Alta Tecnología Bioeconomía y Economía Circular
El ejemplo de ésta, en la que se han acometido 47 proyectos empresariales, se ha expuesto en el mayor foro europeo de la Ciencia, Tecnología e Innovación.
La Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de Extremadura presenta la Incubadora de Alta Tecnología en Bioeconomía y Economía Circular (IATEX), ubicada en Mérida, en el Foro Transfiere, que se desarrolla esta semana en Málaga.
En este foro participan técnicos de la mayoría de las entidades del Sistema Extremeño de Ciencia, Tecnología e Innovación (SECTI) de la Secretaría General de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Junta de Extremadura, como Fundecyt-pctex, el Centro de Cirugía de Mínima Invasión, FundeSalud, Intromac, Cicytex o la Universidad de Extremadura.
En concreto, esta incubadora ha contribuido a desarrollar 47 proyectos en la región en los últimos cinco años. Este acompañamiento empresarial incluye desarrollo tecnológico, validación de procesos, escalado, modelo de negocio, regulación y acceso a financiación.
La incubadora cuenta con equipamiento científico-técnico en biotecnología para "acelerar proyectos enfocados a la creación de nuevos productos o generar procesos de alto valor añadido", obtenidos a partir de recursos naturales y con potencial en el mercado de las industrias alimentarias, farmacológicas, cosmética o químicas, así como otras industrias emergentes, según informa la Junta de Extremadura en una nota de prensa.
A su vez, tal y como señala, la incubadora es un servicio público regional, gestionado por el Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (Cicytex) y Fundecyt, dependientes de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura.
"CASO DE ÉXITO"
La directora de Cicytex, Carmen González Ramos, ha dado a conocer los resultados de la incubadora como "caso de éxito" en el Foro Europeo para la Ciencia, Tecnología e Innovación Foro Transfiere en Málaga, donde ha estado acompañada por el secretario general de Ciencia, Tecnología e Innovación, Javier de Francisco Morcillo.
"Es una incubadora altamente especializada en bioeconomía y economía circular, algo poco habitual", ha señalado González, quien ha explicado que trabajan con proyectos biotech "desde fases muy tempranas, pero con un enfoque claramente orientado a mercado".
De esta forma se ha pronunciado en la mesa redonda dedicada a 'Plataformas Tecnológicas y de Innovación Españolas (PTEs) en el despliegue de una bioeconomía competitiva y sostenible¿, organizada por AseBIO (Asociación Española de Bioempresas) y el Grupo de Interplataformas de Economía Circular (GIEC).
Concretamente, la incubadora cuenta con dos programas, uno para emprendedores y start-ups con proyectos en fase inicial, y otro para empresas ya consolidadas con potencial para el sector agroindustrial, que quieran desarrollar o aplicar tecnologías relacionadas con la Bioeconomía y la Economía Circular, y que necesiten apoyo para realizarlo y fortalecer sus competencias para gestionar la innovación.
Para que las empresas puedan acceder a estos servicios, deben presentarse a las convocatorias de pre-acelaración, aceleración o incubación de proyectos, por lo que en su presentación, Carmen González Ramos ha anunciado que ya se está trabajando en la próxima convocatoria para el desarrollo de proyectos en 2027.
La Incubadora de Alta Tecnología en Bioeconomía y Economía Circular se encuentra en el polígono industrial El Prado de Mérida, dentro de las instalaciones del Instituto del Corcho, la Madera y el Carbón Vegetal, centro adscrito a Cicytex.
También cuenta con laboratorios y planta piloto a escala pre-industrial para ensayar procesos relacionados con la industria alimentaria o de primeras transformaciones.
En la incubadora tienen cabida proyectos relacionados con la extracción de moléculas de alto valor añadido (compuestos bioactivos) a partir de residuos y subproductos agroindustriales para la obtención de biomateriales; ecodiseño de productos biobasados; desarrollo de alimentos funcionales y nutricionales a partir de subproductos de la agroindustria, o valorización termoquímica de residuos lignocelulósico, procedentes de actividades agrícolas y forestales, entre otros.