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La Hospedería La Serrana abre sus puertas en Piornal como símbolo de un revulsivo económico en el medio rural

El municipio cuenta además con un Museo de Jarramplas y una cooperativa agrícola como impulsores de empleo local



El municipio cuenta además con un Museo de Jarramplas y una cooperativa agrícola como impulsores de empleo local

PIORNAL (CÁCERES), 7 (EUROPA PRESS)

La Hospedería La Serrana ha abierto de nuevo sus puertas en la localidad cacereña de Piornal después de más de doce años cerrada y de someterse a una remodelación integral de sus instalaciones para modernizar sus servicios de hotel y restauración, conseguir una climatización eficiente y mejorar la accesibilidad a este edificio de casi cien años, que ha renacido como un símbolo de revulsivo económico y social en el medio rural.

El inmueble está enclavado en el altiplano de la Sierra de Tormantos, a caballo entre las comarcas del Valle del Jerte y La Vera en el municipio más alto de Extremadura, situado a 1.175 metros de altitud y que, con algo menos de 1.500 habitantes, puede presumir de disfrutar de dos Fiestas de Interés Turístico Nacional, como son la del Cerezo en Flor y Jarramplas.

Dos atractivos turísticos que congregan cada año a miles de visitantes que, a partir de ahora, podrán alojarse en alguna de las 29 habitaciones (67 plazas) de La Serrana, donde también se ofrecen servicios de hospedaje, restauración y actividades vinculadas al turismo rural y cultural de la zona.

Después de una inversión de más de tres millones de euros por parte de la Diputación de Cáceres, se ha adjudicado su gestión y explotación durante 25 años, a la empresa Cocinas Industriales Sarprix Extremadura SL, que ha creado 20 puestos de trabajo, casi todos mujeres y provenientes del entorno local.

El presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, ha destacado la importancia de que el "esfuerzo y el compromiso" de la institución provincial y el destino de los dineros públicos se vean reflejados en el desarrollo de los pueblos y en proyectos que promueven la creación de empleo para contribuir a fijar población en el territorio.

"Esto supone dar vida a nuestros pueblos", ha enfatizado Morales durante una visita realizada a las instalaciones de La Serrana para dar a conocer la oferta de este nuevo establecimiento, situado a medio camino entre dos de las comarcas más turísticas del norte de Cáceres.

El gerente de La Serrana, Ramón Santos, ha incidido en que la reforma a la que se ha sometido el edificio ha supuesto una remodelación estructural y energética "muy importante", además de "vestirlo por dentro". Su planteamiento empresarial para la gestión es impulsar una implicación total con la población y los vecinos de Piornal.

ANCLADO A LA TIERRA

"Queremos hacer algo que sea muy anclado a la tierra, al terreno", ha subrayado Santos, quien ha explicado que todos los puestos de trabajo creados son de habitantes del pueblo y "casi todos son mujeres". "Hemos hecho un techo de cristal inverso", ha manifestado Santos, que ha añadido que el objetivo es dar un servicio de hospedaje y restauración de calidad con unos precios al alcance de bolsillos que "no tengan un poder adquisitivo fuerte".

En el aspecto gastronómico la oferta se basará en productos de la tierra con "una cocina tradicional con ligeros toques modernistas" sin perder la esencia de las raíces y la identificación con la agricultura y la ganadería local, por lo que en la carta no faltarán propuestas de cabrito, el pimentón o las cerezas. "No tiene mucho sentido venir aquí a hacer un restaurante y dar angulas", ha espetado Santos.

Uno de los puntos fuertes de este hotel y restaurante es su localización en un municipio que aporta una naturaleza colorista en todas las estaciones del año, además de presentarse como una especie de refugio climático con termómetros más amables en verano y la presencia, no en pocas ocasiones, de nieve en invierno para el disfrute de niños y mayores. "Es un sitio que el que no lo conozca tiene que venir a conocerlo, y el que lo conozca tiene que venir a disfrutarlo", ha sentenciado Santos.

En esta misma idea ha ahondado el alcalde de Piornal, Javier Prieto, quien ha recordado que ante esta "crisis climática" con veranos cada vez más tórridos, Piornal no supera los 35 grados de temperatura. "Es un buen sitio para venirte aquí a disfrutar de unas temperaturas que respecto a otros sitios son mucho más agradables", ha señalado.

Respecto al punto de vista económico y social, Prieto ha incidido en que "es un revulsivo para la zona" porque supone ofrecer empleo a varias familias que les permite seguir proyectando su vida en el pueblo, además de aportar un nuevo servicio de restauración y hospedaje para una zona que tiene una importante afluencia de visitantes y turismo.

Por todo ello, el alcalde piornalego ha agradecido a la Diputación de Cáceres por apostar por este tipo de proyectos que "son vitales para la lucha contra la despoblación", al tiempo que ha tenido palabras para "todos los responsables políticos que, desde el año 2015, han estado velando por que esto se hiciese posible", ha dicho en alusión a la que fuera presidenta de la institución provincial, Rosario Cordero.

MUSEO JARRAMPLAS Y COOPERATIVA SAN JOSÉ

Pero la Hospedería La Serrana no es el único emisor de empleo en la localidad, ya que el Museo de Jarramplas, que difunde la historia y la tradición de una de las fiestas más ancestrales de la provincia, se mantiene abierto con dos trabajadoras que atienden el centro de interpretación por el que han pasado, en el último año, unas 10.000 personas, ya que también actúa como oficina de turismo.

El Museo de Jarramplas recorre con imágenes y objetos la historia de esta singular fiesta de Interés Turístico Nacional, que se celebra cada 19 y 20 de enero en honor a San Sebastián. Desde este centro también se ofrecen visitas guiadas por las más de 30 fachadas pintadas con murales que recuerdan las tradiciones locales, o se da a conocer el patrimonio del agua y las fuentes con las que cuenta Piornal.

Y también se cuenta con la Cooperativa San José, una agrupación que da trabajo a 13 personas para atender el ciclo agrícola más importante del Valle del Jerte, como es la producción de cereza, que representa el 90% de la actividad económica del municipio y de la comarca.

La campaña de este año acusa el efecto de las grandes tormentas en las variedades más tempranas que se han visto afectadas --se ha estropeado alrededor del 30% de la producción-- pero hay esperanza en que los resultados finales sean positivos, según ha explicado el jefe de almacén de la cooperativa Javier Vicente, quien ha resaltado que "ahora mismo la calidad es buena", y confía en que se pueda completar la campaña sin sobresaltos.

Tanto Prieto como Vicente han hecho hincapié en los problemas que atraviesa este cultivo, que se enfrenta a la falta de relevo generacional debido a la despoblación y porque ya no es tan "interesante" desde el punto de vista económico, debido al alto coste de producción y a la falta de seguros que garanticen las pérdidas cada vez más asiduas debido al cambio climático. "Se estropea mucha producción y no suele ser tan rentable como años anteriores", han expresado.

Pero no solo de cerezas vive Piornal y, ante las incertidumbres de ese cultivo, el ayuntamiento está transformando unas 400 hectáreas de monte bajo y robledal en campos de castaños. Para ello, se cuenta ya con la aprobación de la Junta de Extremadura y la idea es vender esas tierras a los vecinos para que puedan sembrar este árbol.

"Es un proyecto piloto para que, principalmente, la gente joven, amplíe esas parcelas destinadas al castaño, que es un cultivo que tiene mucho menos coste de producción que puede tener la cereza y que no está condicionado por la adversidad climática", ha explicado el alcalde.

Se trata de un proyecto más impulsado desde la administración local con el objetivo de diversificar la agricultura pero, sobre todo, para fijar población en Piornal, el pueblo de Extremadura a ras de cielo, donde vive Jarramplas, se cultiva cereza y se duerme en La Serrana.