Quisiera ser tan alto como la Luna... cantábamos cuando éramos niños. Y aunque la estatura media nacional subió en las siguientes décadas, en la mía al menos no, así que nos quedamos viendo la Luna desde más abajo.
Siempre me llamaron la atención las alturas, tanto como vértigo tengo. Realmente no es vértigo, es miedo a las alturas, al vacío, a caer. Ese cosquilleo que te corroe desde las tripas hasta la garganta y te paraliza de forma absurda. Así que un día decidí que no servía para nada y las alturas y yo establecimos un pacto....
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