Yo, que llevo camino de ser más viejo que el pecado, recuerdo que el día del Corpus Christi, en Mérida, las calles del centro se alfombraban con juncias y los niños y niñas que habían hecho la comunión ese año, procesionaban por ellas. No sé por qué razón yo no lo hice, a pesar de que me obligaban a ir a misa los domingos.
Nos guste o no, nuestra cultura está repleta de costumbres religiosas. A mí no me molestan, al fin y al cabo, me bautizaron católico pero luego, ya sabemos, que del dicho al hecho… Me encantan las manifestaciones...
Ver noticia completa